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Trastorno generalizado del desarrollo no especificado

Trastorno generalizado del desarrollo no especificado
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El concepto Trastorno Generalizado del Desarrollo (Pervasive Developmental Disorder (PDD)) se utiliza extensamente por profesionales médicos para referirse a niños con autismo y trastornos relacionados. Sin embargo, todavía existe un gran desacuerdo y confusión entre los profesionales en sobre cómo clasificar el Trastorno Generalizado del Desarrollo. Hasta que se pueda conocer más sobre las causas del autismo, continuarán existiendo desacuerdos entre todas las autoridades competentes en cuanto al diagnóstico e identificación del autismo, y en cuanto a su clasificación de forma adecuada.

La Sociedad de Autismo siempre se ha preocupado por todos los niños y niñas que padecen graves problemas de comportamiento y comunicación. Por ello es necesario que no nos preocupemos indebidamente acerca la forma y los procesos de clasificación y diagnóstico en el campo del Trastorno del Espectro Autista. Si tienes un niño cuyos síntomas son un retraso de comunicación, otros síntomas propios del autismo, acude a un profesional para que pueda ayudarte a establecer un diagnóstico acertado y ofrecerte el mejor tratamiento posible.

Diagnostico

Para diagnosticar los Trastornos del Desarrollo utilizan el Manual de Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM)), impreso por American Psychiatric Association (APA) para clasificar el autismo y otros trastornos de desarrollo. Según el DSM-IV, publicado en 1994, el Trastorno Generalizado del Desarrollo no es un diagnóstico específico, sino un término general bajo el cual se definen los siguientes diagnósticos específicos: Trastorno Autístico, Trastorno Desintegrador de la Infancia, Trastorno de Asperger y el Trastorno Generalizado del Desarrollo no Especificado de Otra Manera (PDD/NOS).

En 2013, American Psychiatric Association publicó el DSM-V, el manual de trastornos en su quinta edición. Los subdiagnosticos (Trastorno Autístico, Trastorno Desintegrador de la Infancia, Trastorno de Asperger y el Trastorno Generalizado del Desarrollo no Especificado de Otra Manera (PDD/NOS) fueron eliminados y el diagnostico fue generalizado a los trastornos del espectro autista (ASD).

En la cuarta edición de DSM (DSM-IV), los síntomas se dividieron en 3 áreas (reciprocidad social, intención comunicativa, y comportamientos repetitivos y restringidos). El nuevo criterio de diagnóstico en el DSM-V ha sido reorganizado en dos categorías:

  • Comunicación/interacción social
  • Comportamientos repetitivos y restringido

Las clasificaciones de diagnóstico se utilizan para indicar las similitudes entre individuos. El diagnóstico del autismo indica que existen deficiencias cualitativas de comunicación, de habilidades sociales, y de una diferente gama de intereses y actividades. Puesto que no se puede realizar ninguna prueba médica para indicar la presencia de autismo, el diagnóstico se basa en la presencia de comportamientos específicos determinados por un psicólogo o un psiquiatra.

Una persona que es diagnosticada con Trastorno Generalizado del Desarrollo no Especificado de Otra Manera posee algunos comportamientos que se perciben en el autismo, pero que no cumple con todos los criterios que lo determinan. Por lo tanto, un individuo puede ser diagnosticado como autista o PDD/NOS basado en la cantidad de los criterios de DSM que se encuentran presentes y el nivel de familiaridad con dicho trastorno por parte del diagnosticador.

La importancia de clarificar la terminología

Este tipo de trastorno debe ser clarificado porque puede convertirse en un cajón de sastre con poca utilidad operacional. Somos conscientes que se les da a muchos niños la etiqueta de diagnóstico de “PDD” y deseamos señalar la importancia de clarificar la terminología.

El autismo es un trastorno del espectro, con síntomas que oscilan en el nivel de gravedad. Como trastorno del espectro, el nivel de retardo de desarrollo es único para cada individuo. Si se realiza el diagnóstico del PDD/NOS, antes que el autismo, los diagnosticadores deberían especificar claramente los comportamientos presentes. Los informes de evaluación son más útiles si se describen los comportamientos específicos en vez de realizar términos generales. Si se lleva a cabo las re-evaluaciones, la información específica recogida ayudará tanto a los padres de familia como a los profesionales en el futuro.

El diagnóstico del autismo o PDD/NOS requiere de mucha información que incluye la historia del desarrollo del niño en áreas tales como las habilidades sociales, lenguaje, comunicación y juego, así como la integración sensorial.

Un equipo interdisciplinario de profesionales evalúa al niño que se sospecha que sufre de autismo. El equipo puede incluir un logopeda, un psicólogo, un audiólogo, etc. Los padres de familia y los profesores tienen información importante que compartir con estos profesionales para determinar el diagnóstico del niño.

Sin embargo, no importa si la etiqueta de su hijo sea la de “autismo” o “PDD,” lo fundamental es que su tratamiento sea similar. Los padres de hijos mayores no toman en cuenta que los diagnósticos de sus hijos pueden cambiar dependiendo del “experto” a quien su hijo ha visitado más recientemente. Sabemos que la mayor preocupación de los padres es establecer los mejores servicios posibles de tratamiento, educación y cuidado. La etiqueta particular no le brindará los servicios necesarios, sino el conocimiento de su hijo y su condición especial, y el constante apoyo que necesitará de su parte.